Saltar al contenido

Cálculo de curva de disparo en magnetotérmicos: guía completa

¿Qué es la curva de disparo de un magnetotérmico?

La curva de disparo de un magnetotérmico es la representación gráfica de su respuesta ante sobrecargas y cortocircuitos. En ella se muestra, para cada valor de corriente en relación con su In, el tiempo requerido para activar el interruptor. Esta curva resulta de la combinación de dos mecanismos internos: un elemento térmico que detecta sobrecargas sostenidas y un elemento magnético que actúa ante fallas de cortocircuito.

En la curva de disparo, el eje horizontal representa la corriente como múltiplos de la corriente nominal (In) y el eje vertical indica el tiempo hasta el disparo (segundos). La región térmica describe disparos por sobrecarga progresiva, con tiempos que aumentan a medida que la sobrecarga es menor, mientras que la región magnética describe disparos prácticamente instantáneos ante cortocircuitos cuando la corriente es elevada.

Entre las curvas más usadas se encuentran las de tipo B, C y D. En general, la curva B dispara a velocidades cercanas a 3–5 veces In, la C entre 5–10 veces In y la D entre 10–20 veces In. Estas diferencias definen qué tipo de cargas pueden protegerse sin disparos no deseados y qué nivel de protección se ofrece ante picos de corriente.

La lectura de la curva de disparo facilita la selección y la coordinación entre protecciones en un cuadro eléctrico, ya que permite emparejar el magnetotérmico con las características de los cables, enchufes y otros dispositivos para garantizar protección eficaz sin interrupciones innecesarias.

¿Qué es la curva de disparo IEC 60947-2?

La curva de disparo asociada a la norma IEC 60947-2 describe el comportamiento temporal de un disyuntor cuando se produce una sobrecorriente. En concreto, especifica cómo varía el tiempo de disparo en función de la magnitud de la corriente, distinguiendo entre sobretensión por sobrecarga y cortocircuito. Esta curva forma parte de la especificación técnica de los interruptores automáticos y permite predecir cuándo se desconectará el circuito ante diferentes escenarios de fallo.

Los diferentes tipos de curva (p. ej., B, C, D) reflejan distintos umbrales de disparo instantáneo y respuestas a corrientes de fuga o inrush. Estas variaciones permiten adaptar la protección a la natureza de la carga: cargas con picos moderados pueden usar una curva más lenta, mientras que cargas con golpes de corriente altos requieren una curva más operativa para cortar rápidamente.

El detalle práctico de la curva de disparo se observa en el diagrama tiempo-corriente (TCC) incluido en la ficha técnica del equipo. En él se representa, para cada múltiplo de In, el intervalo de tiempo en el que el disyuntor debe disparar; así se puede estimar el comportamiento ante fallas y planificar la coordinación con otros dispositivos de protección.

Comprender la curva de disparo IEC 60947-2 facilita la selección adecuada del disyuntor para una instalación determinada, evita disparos innecesarios ante cargas normalizadas y transientes, y garantiza una protección eficaz frente a cortocircuitos.

¿Cómo calcular magnetotérmicos?

Los magnetotérmicos son interruptores automáticos que combinan protección térmica y magnética. Para calcular cuál magnetotérmico conviene, empieza identificando la corriente de diseño del circuito: la corriente en plena carga y, si aplica, las posibles corrientes de arranque o pico. A partir de esa demanda se selecciona una corriente nominal In igual o superior a la carga, aplicando un margen de seguridad y teniendo en cuenta las condiciones de instalación. Es fundamental revisar también la capacidad de interrupción Icu para garantizar que pueda cortar un cortocircuito sin sufrir daños. Además, hay que considerar el entorno: temperatura ambiente, agrupamiento de equipos y longitud de los conductores, ya que cada factor reduce o modifica la protección necesaria.

En cuanto a la curva de disparo, la elección depende del tipo de carga. Los magnetotérmicos de tipo B disparan más rápidamente ante sobrecargas suaves, los de tipo C aceptan picos moderados y los de tipo D toleran arranques elevados, como sucede con motores. Estas curvas se especifican como un múltiplo de la In (por ejemplo, 3-5 In para B, 5-10 In para C, 10-20 In para D). Consulta la ficha técnica del fabricante para confirmar los valores exactos y la compatibilidad con la instalación.

Además, debe aplicarse derating por temperatura y por agrupamiento. A mayor temperatura ambiente o mayor agrupamiento de dispositivos, menor será la corriente efectiva que puede soportar sin dispararse. Se utilizan factores de corrección para ajustar la In nominal a las condiciones reales de la instalación. Si hay cables largos o señales de alta disipación, conviene revisar si se requieren ajustes en la selección para preservar la protección adecuada sin disparos involuntarios.

El paso final es verificar la coordination con protecciones aguas arriba y aguas abajo y confirmar que la capacidad de interrupción elegida cubra la corriente de cortocircuito prevista en el punto de instalación. También se debe comprobar que los tiempos de disparo cumplen con la aplicación: seguridad, selectividad y continuidad de suministro. Este enfoque permite verificar cada requisito de protección de forma objetiva y ajustarlo cuando cambien la carga o las condiciones de la instalación.

¿Qué es una curva de disparo?

Una curva de disparo es la trayectoria que describe un proyectil desde el instante en que se libera hasta su punto de impacto. En términos gráficos, representa cómo varía la altura del proyectil con respecto a la distancia recorrida, y se conoce comúnmente como curva balística. Esta curva sintetiza el comportamiento del proyectil bajo la influencia de la gravedad y de la resistencia del aire, entre otros factores.

Se obtiene a partir de modelos físicos y ecuaciones que integran variables como velocidad de salida del proyectil, ángulo de disparo, masa y coeficiente de arrastre (drag), así como la densidad del aire. Al variar estas condiciones, la curva de disparo cambia de forma: más alta, más plana o con mayor caída, dependiendo de la resistencia y de la gravedad.

Esta curva es clave para calibrar miras, estimar el punto de impacto a distintas distancias y optimizar el diseño de proyectiles. En tiro deportivo y balística forense, se utiliza para predecir dónde impactará un disparo bajo condiciones específicas y para ajustar la puntería o analizar un disparo registrado.

Las condiciones ambientales influyen en la forma de la curva: temperatura, presión, humedad y viento pueden modificar la densidad del aire y la resistencia, alterando la trayectoria equivalente a la curva de disparo y haciendo que la caída varíe a la misma distancia.

Vota nuestros servicios